Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

letraSSueltas
Desde Santa Clara, Cuba.

Archivo: Octubre 2009

28/10/2009 GMT 1

Se extinguen miles de lenguas

mediaz @ 03:06

Se calcula que en todo el mundo se hablan 7 000 lenguas, aunque se teme que esta cifra pueda reducirse rápidamente en las próximas décadas ¿Pero, qué pasa cuando un idioma desaparece?

En 1992, algunos lingüistas predijeron que en el 2100 habrían desaparecido el 90 % de las lenguas del mundo, y todavía muchos temen que no se esté haciendo lo suficiente por proteger nuestros idiomas.

«La mayoría de la gente no está interesada por la muerte de las lenguas», dice el filólogo francés Claude Hagege. «Si no tenemos cuidado con la manera en que está progresando el inglés, este idioma podría acabar matando la mayoría de las demás lenguas», asegura.

Según Ethnologue, una organización estadounidense que elaboró una base de datos sobre las lenguas del mundo, 473 están clasificadas actualmente como en peligro de desaparecer.

Entre ellas, la de los Apaches Lipan de EE.UU. —que hablan dos personas— o el Bikya, que sólo habla una persona, en Camerún.

Menos aislados

El 94 % de la población mundial habla sólo un 6 % de todos los idiomas existentes. El más hablado, por población, es el mandarín (845 millones), seguido del español (329) y el inglés (328), pero hay 133 lenguas que sólo las hablan 10 personas o menos en todo el mundo, según Ethnologue.

Cada vez es más frecuente que pequeñas comunidades salgan de su aislamiento para buscar la interacción con otras partes del mundo. La reducción del número de idiomas podría ser una consecuencia de ello, pero ¿por qué habría que luchar para evitarlo?

«En esencia (si no lo hacemos), perderíamos un gran patrimonio cultural, la manera de expresar nuestras relaciones con la naturaleza, con el mundo y con nosotros mismos», dice Hagege, para quien los idiomas no son sólo una colección de palabras.

Son un organismo vivo, explica, que acaba definiendo una cultura. Por eso, cuando una lengua se extingue, la cultura en la que ha vivido se pierde también.

Aunque como plantea el periodista de la BBC Tom Colls, otra cuestión es si es realista pedir a pequeñas comunidades que mantengan su cultura en un planeta cada vez más globalizado.

Como explica Salikoko Mufwene, profesor de la Universidad de Chicago (EE.UU.), es natural que, conforme cambian las culturas, los grupos adapten el uso de su lenguaje. Por eso, pedir que retengan su idioma cuando ya no lo utilizan sólo estaría beneficiando a los académicos y estudiosos de las palabras.

Cada vez más sociedades empiezan a renunciar a su idioma por otros que consideran más provechosos, como el inglés, ya que piensan que sus hijos no lograrán el éxito profesional si hablan en sus lenguas tribales.

Sin embargo, Paul Lewis, de Ehtnologue, cree que si la gente empieza a pensar que sus idiomas no son útiles, entonces verán como inútil también su identidad.

Esto conduce a la depresión, al suicidio y al uso de drogas, dice. Y si los padres dejan de transmitir su lengua a los hijos, entonces acabará rompiéndose la conexión entre nietos y abuelos y los valores tradicionales de una cultura.

No es tarde

No obstante, quizás no sea demasiado tarde para aquellos que quieren garantizar la supervivencia de las lenguas minoritarias. Como ocurrió con el galés en Reino Unido, un lenguaje puede resucitar con el esfuerzo de la comunidad.

El hebreo, como dice Claude Hagege, era una lengua muerta a comienzos del siglo XIX, pero ahora es de uso común entre los judíos.

Aunque no es tan fácil para otras lenguas diezmadas que no cuentan con tantos defensores.

«Por un lado, las comunidades más pobres, débiles y pequeñas están intentando llamar la atención sobre el problema; por otro, las grandes sociedades no tienen ni idea de ello», lamenta Paul Lewis.

«Pero igual que gastamos una enorme cantidad de dinero en preservar edificios, porque son parte de nuestro patrimonio, estas lenguas y culturas también se merecen ser conservadas». (BBC)

Seguir leyendo el resto »

18/10/2009 GMT 1

El Día de la Cultura Nacional

mediaz @ 03:03

Por Jesús Risquet

Perucho Figueredo, autor del Himno NacionalUno de los días conmemorativos más importantes para los cubanos es el 20 de Octubre, Día de la Cultura Nacional, fecha en que fuera interpretado nuestro Himno Nacional en la ciudad de Bayamo, durante la Guerra de Independencia contra el Ejército Español en el año 1868. Es el canto más amado por el pueblo cubano, canto que identifica nuestra cultura de lucha, enardece nuestro espíritu, y nos arma con la pluma y el machete, porque el himno reúne muchos valores que reflejan nuestra identidad cultural.

Todas las instituciones culturales de esta isla larga y estrecha, con apariencia de caimán, celebran con el pueblo en general esa significativa efeméride que siempre contribuye al reforzamiento de los valores patrios y al afianzamiento de la identidad nacional, las tradiciones y la idiosincrasia. Se festeja con variadas actividades culturales y actos patrióticos en que los cubanos, y muy en especial los niños, exaltan los símbolos del Escudo y la Bandera junto al Himno Nacional.

Igualmente en esa ocasión se rinde merecido homenaje a aquellas personalidades que con su ejemplo y su arte han contribuido al enriquecimiento espiritual de su pueblo y han escrito páginas imborrables en la Cultura cubana.

Grandioso fue aquel 20 de octubre de 1868, cuando las tropas independentistas entonaron por primera vez La Bayamesa o Himno de Bayamo, una marcha bélica con letra escrita por Perucho Figueredo, composición esta que luego se convertiría en nuestro Himno Nacional.

La partitura y letra originales de este himno guerrero, que acompaña a los cubanos desde el inicio de las gestas libertarias, se encuentran en el Museo Nacional de la Música.

Vale destacar que nuestro Himno Nacional es una composición poética formada por seis estrofas, que transgreden el molde clásico de la redondilla, pues sus versos son decasílabos. En nuestros días solamente se cantan las dos primeras estrofas.

La Bandera Nacional también recibe homenaje en esta fecha, aunque se enarboló por primera vez el 19 de mayo de 1850, y luego, ya iniciada la guerra por la independencia el 10 de octubre de 1868, fue adoptada como emblema nacional por la Asamblea Constituyente de la República de Cuba, en el año1869. Desde entonces presidió todos los actos del movimiento independentista. Su simbolismo le dio trascendencia revolucionaria y permitió que se identificasen los ideales perpetuos de la nación cubana.

El otro símbolo patrio es el Escudo Nacional, cuya forma vigente fue adoptada en la Asamblea de Guáimaro, al crearse la República de Cuba. El Escudo representa a nuestra Isla como llave del Golfo de México, la unión de los cubanos, el sol de la libertad, los colores de la bandera y el típico paisaje nacional.

Por ello el Día de la Cultura Nacional resulta un momento especial para reafirmar la identidad nacional

Sobre el 20 de Octubre dijo nuestro Héroe Nacional José Martí en el periódico Patria, en el año 1892: "Para que lo entonen todos los labios y lo guarden todos los hogares, para que corran de pena y amor las lágrimas de los que lo oyeron en el combate sublime por primera vez; para que espolee la sangre en las venas juveniles, el himno a cuyos acordes, en la hora más bella y solemne de nuestra Patria, se alzó el decoro dormido en el pecho de los hombres".

Seguir leyendo el resto »

14/10/2009 GMT 1

Gazapos institucionalizados. Procuremos hablar sin manchas

mediaz @ 03:01

El uso correcto del idioma nos prestigia. No basta con preocuparnos: la lengua que hablamos es expresión de nuestra nacionalidad, de nuestra idiosincrasia.

Por María Luisa García

cartel de Santiago de Cuba, Ciudad HeroicaEl uso del idioma es cuestión que despierta gran preocupación en buena parte de la población cubana y es muy saludable que así sea. Pero no basta con preocuparnos: la lengua que hablamos es expresión de nuestra nacionalidad, de nuestra idiosincrasia, y, como tal, se hace necesario defenderla y cuidarla. Lamentablemente, no siempre, ni siquiera a nivel institucional, le conferimos la prioridad que merece.  

Un claro ejemplo es el título de "Ciudad Héroe", que ostenta merecidamente Santiago de Cuba: ese título encierra un error de concordancia producido por una traducción incorrecta, pues en ruso —lengua de la que se tomó—, a diferencia del español, la palabra ciudad está en masculino. Ya es hora de que se rectifique ese error y se cambie el título por "Ciudad Heroína" o "Ciudad Heroica".  

En cierta ocasión tuve que mencionar la distinción "Profesor de Mérito", que otorgan nuestras universidades a sus más destacados docentes: la profesora de quien hablaba me explicó que ese era el título, fuera su poseedor hombre o mujer. Lo mismo ocurre con las categorías científicas; "profesor titular", "profesor auxiliar"... ¿Por qué?, si nuestras universidades están llenas de profesores y profesoras. 

¿Y qué decir del nombre de los centros en que niños desamparados viven bajo la protección directa del Estado: "Hogares para niños sin amparo filial"? El adjetivo filial significa "de los hijos" y amparo filial, "amparo de los hijos". ¿Acaso hay niños con hijos? Resulta imprescindible sustituir el nombre de estas instituciones por "hogares para niños sin amparo familiar".  

Los títulos universitarios expresan que se "[...] expide el presente Diploma de... a favor de... en atención a que el mismo [...]". Amén de la incorrecta mayúscula de diploma, el pronombre mismo aparece en función sustantiva, lo cual también constituye un error, pues esta palabra puede funcionar como adjetivo o como adverbio, pero nunca como sustantivo. 

Y hablando de mayúsculas, cuya inadecuada utilización merece un tratado, nunca está de más reiterar que los cargos públicos y grados militares de cualquier nivel se escriben con minúscula; sin embargo, con mucha frecuencia, aparecen escritos con inicial mayúscula en todo tipo de documentos oficiales. En verdad, a veces parece que usamos la mayúscula para destacar la importancia y autoridad de las personas. 

En el ámbito militar, efectivos constituye un término común. Este sustantivo colectivo significa "totalidad de las fuerzas militares que se hallan bajo un solo mando o reciben una misión conjunta". Decir, por ejemplo, que "la milicia ascendía a 114 000 efectivos", resulta tan disparatado como expresar que "en el Concierto por la Paz se reunió un millón cien mil pueblos": los colectivos no son contables y, por eso, casi siempre se usan en singular: efectivos no es sinónimo de soldados, reclutas, milicianos... sino que implica la totalidad o conjunto. 

En estos tiempos ha aparecido en la red gastronómica una serie de sitios denominados soderías, aunque son lo que toda la vida llamamos cafeterías. El término no está mal formado, pero soda es "bebida de agua gaseosa que contiene ácido carbónico", ¿es eso lo que venden o el término resulta más elegante? No olvidemos que Martí afirmaba: "[...] usaré de lo antiguo cuando sea bueno, y crearé lo nuevo cuando sea necesario [...]". ¿Es necesario ese término? 

Entre el personal médico y también en la población en general se emplean endoscopia, laparoscopia, colonoscopia y similares, pronunciándolos como si tuvieran hiato (-ía). Tan extendido está este error que ya "suena rara" la palabra correcta. 

Y hablando de Medicina, ¿qué decir de los comunicadores que insisten en hablar de policlínica y no de policlínico? En España y otros lugares de nuestra América, se llama policlínica; pero en Cuba es policlínico. Así aparece recogido en el Breve diccionario de la lengua española, del Instituto de Literatura y Lingüística, y en el Diccionario básico escolar, del Instituto de Lingüística Aplicada, de Santiago de Cuba. Es un problema de variante regional y ya es hora de que aprendamos a defender la nuestra, esté o no recogida en el diccionario académico. 

En un interesante artículo referido al uso del idioma y titulado "El castellano en América", nuestro José Martí afirmó con su bello lenguaje: "Acicalarse en exceso es malo, pero vestir con elegancia, no. El lenguaje ha de ir como el cuerpo, esbelto y libre; pero no se le ha de poner encima palabra que no le pertenezca, como no se pone sombrero de copa una flor [...] ni al traje limpio y bien cortado se le echa de propósito una mancha./ Háblese sin manchas".  

El uso correcto del idioma nos prestigia. Procuremos hablar sin manchas. 

(Fuente: Granma)

 

Seguir leyendo el resto »

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis