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letraSSueltas
Desde Santa Clara, Cuba.

Categoría: Literatura

02/01/2009 GMT 1

Un nuevo libro de Alejandro Sandoval

mediaz @ 22:10

Mi ex compañero de estudios, Alejandro Sandoval*, me ha hecho llegar el comentario que Raquel M. Barthe, editora responsable del boletín virtual El Mangrullo (mangrullo@sion.com), ha realizado sobre el último libro que él ha publicado. Y he querido compartirlo con los lectores de este blog.

 

SANDOVAL ÁVILA, Alejandro, 1957-. La noche es un tren / Alejandro Sandoval Ávila ; Ilustraciones de Cristina Müller. -- Madrid : Anaya, 2008. -- 120 p.: il. col. ; 20 cm. - (Colección Sopa de Libros ; 128). - ISBN 978-84-667-7695-0.

Portada del libro La noche es un trenUn libro extraño; un libro que sorprende, que impacta directamente en nuestros sentidos. Un libro que une poéticamente imagen y palabras en un todo. Un libro que rompe con las estructuras tradicionales. Un libro que juega y que invita a jugar. Un libro que no permite quedar indiferente luego de abrirlo. Cuando lo abrimos ya es imposible no subirse al tren de la poesía y hay que recorrerlo desde la locomotora hasta el furgón de cola y, al bajar, ya no seremos los mismos que lo abordamos. Ya otra vez en el andén de la realidad veremos la vida de otra forma, con otros colores, con otros significados.


 

Un libro que crea la afición de pensar y repensar el mundo.

 

Otra característica de este libro es que la presentación de autor e ilustrador está hecha a modo de reportaje, en las últimas páginas.

 

La edición, prolija y cuidada, lo convierte en un objeto de lujo, en una verdadera obra de arte para el deleite de todas las edades.

 

Tienen, pues, los lectores una nueva oportunidad para acercarse a la obra de Sandoval.

 

Alejandro Sandoval Ávila* Alejandro Sandoval Ávila nació en Aguascalientes el 23 de septiembre de 1957. Estudió Filología Hispánica en la Universidad Central de Cuba. Obtuvo el Premio Poesía Joven de México en 1974 y el Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde en 1982. Distintas revistas de México, España y Cuba han publicado artículos, ensayos y poemas suyos, y ha sido incluido en diversas antologías literarias.

 

31/12/2008 GMT 1

Juana de Ibarbourou, y de América

mediaz @ 05:05

Juana de IbarbourouFue una gran escritora uruguaya nacida el 8 de marzo de 1892, en Melo, departamento de Cerro Largo. Su poesía ha enriquecido la literatura de América, y la ha marcado con su fuerte y delicada personalidad plena de amor.

Su poesía conquistó rápidamente la atención del público en general y de los entendidos, y en el año 1929, en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, un grupo de artistas y diplomáticos de distintos países encabezados por el célebre escritor Alfonso Reyes, proclamó a Juana de Ibarbourou, Juana de América.

A continuación dos bellos poemas de su creación.

La hora

Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.

Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.

Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.

Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.

Ahora que mis labios repica la risa
como una campana sacudida a prisa.

Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!

Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.

¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!

Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.

Hoy, y no mañana. ¡Oh, amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?

Te doy mi alma desnuda

Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.

Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.

De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.

Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!

Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!



(Tomado de http://www.los-poetas.com)

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30/12/2008 GMT 1

Selección de poesía erótica

mediaz @ 03:42

pintura eróticaJosé Martí

Yo visitaré anhelante

Yo visitaré anhelante
Los rincones donde a solas
Estuvimos yo y mi amante
Retozando con las olas.

 

Solos los dos estuvimos,
Solos, con la compañía
De dos pájaros que vimos
Meterse en la gruta umbría.

 

Y ella, clavando los ojos,
En la pareja ligera,
Deshizo los lirios rojos
Que le dio la jardinera. 

La madreselva olorosa
Cogió con sus manos ella,
Y una madama graciosa,
Y un jazmín como una estrella.

 

Yo quise, diestro y galán,
Abrirle su quitasol;
Y ella me dijo: "¡Qué afán!
¡Si hoy me gusta ver el sol!"

 

"Nunca más altos he visto
Estos nobles robledales:
Aquí debe estar el Cristo,
Porque están las catedrales."

 

"Ya sé dónde ha de venir
Mi niña a la comunión;
De blanco la he de vestir
Con un gran sombrero alón."

 

Después, del calor al peso,
Entramos por el camino,
Y nos dábamos un beso
En cuanto sonaba un trino.

 

¡Volveré, cual quien no existe,
Al lago mudo y helado:
Clavaré la quilla triste:
Posaré el remo callado!

 

Carilda Oliver Labra

Muchacho loco: cuando me miras 


Muchacho loco: cuando me miras
con disimulo de arriba a abajo
siento que arrancas tiras y tiras de mi refajo...
Muchacho cuerdo: cuando me tocas
como al descuido la mano, a veces,
siento que creces
y que en la carne te sobran bocas.
Y yo: tan seria, tan formalita,
tan buena joven, tan señorita,
para ocultarte también mi sed
te hablo de libros que no leemos,
de cosas tristes, del mar con remos,
te digo: usted. 

Me desordeno, amor, me desordeno

Me desordeno, amor, me desordeno
cuando voy en tu boca, demorada,
y casi sin por qué, casi por nada,
te toco con la punta de mi seno.

Te toco con la punta de mi seno
y con mi soledad desamparada;
y acaso sin estar enamorada
me desordeno, amor, me desordeno.

Y mi suerte de fruta respetada
arde en tu mano lúbrica y turbada
como una mal promesa de veneno;

y aunque quiero besarte arrodillada,
cuando voy en tu boca, demorada,
me desordeno, amor, me desordeno.

Regino E. Boti

Pompones de carne


Tienen sabiduría tus caderas,
tan flexibles como algunas maderas
de mi predio natal.
Tienen sabiduría tus caderas,
para enojo de ansiadas bayaderas
del suelo Oriental.

Tienen tus elásticas caderas
olores de maderas
de algún país Oriental,
y ciertas felinas maneras
de contraerse como panteras
y de tremer como el chacal.

Se abren como gardenias tus caderas
bajo las blancas laderas
que hacen tu cintura jovial,
y tienen arrogancias placenteras
y cadencias ligeras
del ritmo amoroso que dice del Mal.

Yo amo tus caderas
porque en varias maneras
han sabido darme el placer sin igual
de ser lúbricas esferas
y de ser hilanderas
de la rueca del Acto paraisal.

Y al ver tus gentiles caderas

―acoplado contigo de varias maneras―
mover con sabiduría sus hechiceras
blancuras de nube estival,
he sentido ansias fieras,
de adorarlas, de herirlas, si no fueras
a veces tan fría y tan paradojal,
tan fría y tan irracional,
y tan sensual…

 

Sin palabras

 

Me gustan tus labios gruesos
y tus ojos adormidos:
¡temblor fragante de besos
y ocasos oscurecidos!

Busco tus brazos posesos,
amo tus muslos fornidos:
guirnaldas que oprimen besos
y tibio ambiente de nidos!

Sueño con inflexiones
de tu voz y de tus besos
de la entrega fugitiva.

Y hay en tus modulaciones
inconfesados excesos
de una sumisión esquiva. 

 

Nicolás Guillén

Piedra de horno

La tarde abandonada gime deshecha en lluvia.
Del cielo caen recuerdos y entran por la ventana.
Duros suspiros rotos, quimeras calcinadas.

Lentamente va viniendo tu cuerpo.
Llegan tus manos en su órbita
de aguardiente de caña;
tus pies de lento azúcar quemados por la danza,
y tus muslos, tenazas del espasmo,
y tu boca, sustancia
comestible, y tu cintura
de abierto caramelo.
Llegan tus brazos de oro, tus dientes sanguinarios;
de pronto entran tus ojos traicionados;
tu piel tendida, preparada
para la siesta:
Tu olor a selva repentina; tu garganta
gritando —no sé, me lo imagino—, gimiendo
—no sé, me lo figuro—, quejándose —no sé, supongo, creo—
tu garganta profunda
retorciendo palabras prohibidas.
Un río de promesas
baja de tus cabellos,
se demora en tus senos,
cuaja al fin en un charco de melaza en tu vientre,
viola tu carne firme de nocturno secreto.

Carbón ardiente y piedra de horno
en esta tarde fría de lluvia y de silencio.


Rubén Martínez Villena

Soneto

Te vi de pie, desnuda y orgullosa
y bebiendo en tus labios el aliento,
quise turbar con infantil intento
tu inexorable majestad de diosa.

Me prosternó a tus plantas el desvío
y entre tus piernas de marmórea piedra,
entretejí con besos una hiedra
que fue subiendo al capitel sombrío.

Suspiró tu mutismo brevemente,
cuando en la sed del vértigo ascendente
precipité el final de mi delirio;
y del placer al huracán tremendo,
se doblegó tu cuerpo como un lirio
y sucumbió tu majestad gimiendo.

Luis Rogelio Nogueras

Mirando un grabado erótico chino

Mirando un grabado erótico chino
tú me preguntaste
que cómo era posible hacerlo de ese modo.

Lo intentamos ¿recuerdas?
Lo intentamos

Pero fue un fracaso.

China tiene sus arcanos
China tiene sus secretos
China tiene sus murallas infranqueables.  


Virgilio Piñera

Palabras de joven

Para Roberto Pérez, en sus veintitrés años

Eternamente joven en su instante,
el joven pasea entre los lirios del camposanto,
y deja oír su tonada.
¡Oh, muertos! Estoy tan lleno de vida,
late en mi corazón, en mi frente.
Esplendo como un sol,
y tengo en la garganta un ruiseñor.

Se dispone a vivir, ¡oh, delicia!
El agua,
que no lava llagas en su piel,
la deja bruñida
como el escudo de Perseo.

Soy el mágico espejo
en que depositan su sueño los amantes.
Cantadme himnos, alabanzas.
Soy un ensimismamiento para los sentidos,
y una fragancia para el alma.

El joven pasa desafiante.
Sol, luna, estrellas.
Yo soy la seducción. Vengan a adorarme.  


José Lezama Lima

El abrazo

Los dos cuerpos
avanzan, después de romper el espejo
intermedio, cada cuerpo reproduce
el que está enfrente, comenzando
a sudar como los espejos.
Saben que hay un momento
en que los pellizcará una sombra
algo como el rocío, indetenible como el humo.
La respiración desconocida
de lo otro, del cielo que se inclina
y parpadea, se rompe
muy despacio esa cáscara de huevo.

La mano puesta en el hombro de la mujer.
Nace en ellos otro temblor,
el invisible, el intocable, el que está ahí,
grande como la casa, que es otro cuerpo
que contiene y luego se precipita
en un río invisible, intocable.
Las piernas tiemblan, afanosas de llegar
a la tierra descifrada,
están ahora en el cuerpo sellado.
Comienza apoyándose enteramente,
un cuerpo oscuro que penetra
en la otra luz
que se va volviendo oscura
y que es ella ahora la que comienza
a penetrar.
Lo oscuro húmedo que desciende
en nuestro cuerpo.
Tiemblan como la llama
rodeada de un oscilante cuerpo oscuro.
La penetración en lo oscuro,
pero el punto de apoyo es ligeramente incandescente,
después luminoso
como los ojos acabados de nacer,
cuando comienzan su victoriosa aprobación.

La mano no está ya en el otro hombro.
Se establece otro puente
que respaldan los cuerpos penetrantes.
Ya los dos cuerpos desaparecen,
es la gran nebulosa oscura
que apuntala su aspa de molino.
Los dos cuerpos giran
en la rueda de volantes chispas.
Como después de una lenta y larga nadada,
reaparecen los cabellos llenos de tritones.
Miramos hacia atrás separando el oleaje
Y aparece el desierto con alfombras y dátiles.

Los dos cuerpos desparecen
en un punto que abre su boca.
Lo húmedo, lo blando,
la esponja infinitamente extensiva,
responden en la puerta,
abrillantada con ungüentos
de potros matinales
y luces de faisanes con los ojos apenas recordados.

El dolmen que regala los dones
en la puerta aceitada,
suena silenciosamente su madera vieja.
Los dos cuerpos desaparecen
y se unen en el borde de una nube.
La manta, la lechuza marina,
seca el sudor estrellado
que los cuerpos exhalan en la crucifixión.
El árbol y el falo
no conocen la resurrección,
nacen y decrecen con la media luna
y el incendio del azufre solar.
Los dos cuerpos ceñidos,
el rabo del canguro
y la serpiente marina,
se enredan y crujen en el casquete boreal.


(Tomado de www.lajiribilla.cu)

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Documentos de Hemingway a disposición de especialistas

mediaz @ 03:26

Ernest HemingwayLa Habana, 29 dic (AIN)—. El Museo Ernest Hemingway pondrá a disposición de los interesados una colección de documentos del célebre escritor, en formato digital, a partir del 5 de enero de 2009.

Previa solicitud formal y avalados por una institución, especialistas, escritores y estudiosos en general, tendrán acceso a la parte de la papelería, digitalizada hasta el momento, de la obra del autor de Las nieves del Kilimanjaro, informa el sitio digital de Patrimonio cubano.

Después de la muerte del Premio Nobel de Literatura, quedaron en Finca Vigía unos dos mil documentos pertenecientes a la correspondencia y a manuscritos de obras, aproximadamente 900 mapas, tres mil fotografías, y nueve mil libros, revistas y folletos.

Todo ese legado documental está siendo conservado, restaurado y digitalizado por especialistas del Museo Hemingway, el Centro Nacional de Conservación y Restauración y el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de la Isla.

Unas tres mil 200 páginas de documentos se encuentran reproducidas hasta la fecha en formato digital, entre estas telegramas, cartas y recortes de manuscritos de obras como el epílogo de Por quien doblan las campanas y el guión cinematográfico de El viejo y el mar.

El narrador norteamericano compró Finca Vigía en 1940 y se suicidó el 2 de julio de 1961 en Estados Unidos. En cumplimiento de la voluntad de Hemingway, su última esposa donó la propiedad al Gobierno Revolucionario de Cuba.

 

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Se aproxima la nueva edición de la Feria del Libro 2009

mediaz @ 03:07

Suman más de mil las nuevas propuestas literarias que las editoriales cubanas disponen para la XVIII edición de la Feria Internacional del Libro, espacio de las letras que mantendrá su resonancia nacional, a pesar de los daños causados por el reciente paso de tres poderosos huracanes.

La cita en San Carlos de La Cabaña será del 12 al 22 de febrero, para luego extenderse a 16 ciudades del país, que incluyen los municipios cabecera de cada provincia, así como la Isla de la Juventud, Artemisa y San José.

Chile, la tierra de Gabriela Mistral y Pablo Neruda, es el País Invitado de Honor; mientras que las letras cubanas rendirán homenaje a las figuras de Fina García Marruz (Premio Nacional de Literatura 1990) y Jorge Ibarra (Premio Nacional de Ciencias Sociales 1996), así como al aniversario 50 de Casa de las Américas.

Una semana antes de la apertura, los capitalinos recibirán más de 200 novedades editoriales en las 46 librerías de Ciudad de La Habana, a las que se unen los espacios del Pabellón Cuba y la Feria Agropecuaria de Rancho Boyeros.

El recinto Morro-Cabaña acogerá, junto a la venta de libros, la habitual compañía de sus autores, el necesario diálogo con críticos y editores, y la presentación de títulos como los que aúna la colección 50 Años de la Revolución (La historia me absolverá, Antología de cuentos escrita después de la Revolución, Historia del béisbol revolucionario y 50 canciones en años de Revolución, entre otros volúmenes).

La Feria marcará también el momento propicio para recordar el centenario de Félix Pita Rodríguez, los 200 años de Plácido y el aniversario 20 de la muerte de Nicolás Guillén. Se entregarán además los Premios Nacionales de Ciencias Sociales, de Edición, de Diseño del Libro y de Literatura, que acaba de ser anunciado y recayó en Luis Marré, «por la sostenida calidad de su poesía y de sus textos narrativos y críticos. Considerado uno de los poetas más destacados de la Generación del 50, sus versos aúnan cultura y sensibilidad, subjetividad y realidad cotidiana», según consta en el acta firmada por el jurado presidido por Humberto Arenal e integrado, además, por Nara Araujo, Basilia Papastamatíu, Waldo Leyva, Francisco López Sacha, Omar Felipe Mauri y Sigfredo Ariel.

Durante la FIL también se otorgarán los Premios Alejo Carpentier de Novela, Ensayo y Cuento, y el Nacional de Poesía Nicolás Guillén. Tras la clausura, que tendrá lugar el 8 de marzo en Santiago de Cuba, los restantes 142 municipios del país, especialmente los que fueron más afectados por los meteoros, podrán disfrutar durante dos meses de las miniferias.

Fuente: Juventud Rebelde

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27/12/2008 GMT 1

Dos cuentos de Rabindranath Tagore

mediaz @ 14:45

El regalo

Quiero hacerte un regalo, hijo mío, pues la vida nos arrastra a la deriva.

El destino nos separará, y nuestro amor será olvidado.

Ya sé que sería demasiada ingenuidad creer que puedo comprar tu corazón con mis regalos.

Tu vida es aún joven, tu camino largo. Bebes de un sorbo la ternura que te ofrecemos, luego te vuelves y te vas de nuestro lado.

Tienes tus juegos y tus compañeros, y comprendo que no nos dediques ni tu tiempo ni tus pensamientos.

Pero a nosotros la vejez nos da ocasión de recordar los días pasados, de reencontrar en nuestro corazón lo que nuestras manos perdieron para siempre.

El río corre rápidamente y rompe, cantando, todos los obstáculos que se le presentan. Pero la montaña inmóvil lo ve pasar con amor y guarda su recuerdo.

Mala fama

¿Por qué lloras, hijo mío? ¡Qué malos son, pues siempre te regañan sin motivo! Mientras escribías, te has manchado de tinta la cara y las manos; ¿por esto te han llamado sucio? ¡Cómo se atreven! ¿Se les ocurrirá decir que la luna nueva es sucia porque tiene la cara negra de tinta? Te acusan por cualquier tontería, hijo mío; siempre están dispuestos a meter ruido por nada.

Jugando te rompiste tu vestido: ¿por esto te llaman destrozón? ¡Cómo se atreven! ¿Qué dirían de la mañana de otoño que sonríe a través de las nubes rasgadas? No te preocupen sus regañinas, hijo mío, ni la perfecta y minuciosa cuenta que llevan de tus faltas.

Todos sabemos que te gustan los dulces. ¿Y por esto te llaman goloso? ¡Cómo se atreven! Pues, ¿qué nombre nos darán a los que encontramos tanto gusto en besarte?

 

26/12/2008 GMT 1

Evocación y reverencia a Harold Pinter

mediaz @ 13:33

Por Sonia Sánchez

Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura 2005Las letras cubanas llevan consigo en este día la evocación y reverencia a uno de los más preciados hijos de la intelectualidad británica y mundial, el Premio Nobel de Literatura 2005 Harold Pinter, fallecido a los 78 años de edad, como consecuencia de un padecimiento oncológico detectado desde años atrás y al que se sobrepuso para continuar su quehacer creador y su defensa de las causas más justas por las cuales luchan los mejores hombres y mujeres del orbe.

Considerado uno de los dramaturgos más relevantes de estos tiempos y escritor de gran responsabilidad ética, siempre dirigió su mirada comprometida hacia nuestro país, tanto que en un mitin en Londres, en 1997, enfatizó públicamente que Estados Unidos ha ignorado las abrumadoras resoluciones de Naciones Unidas contra el bloqueo a Cuba durante años consecutivos. "Sus acciones implican un acto de barbarie, su indiferencia a la opinión pública es monstruosa y su arrogancia despreciable. Exigimos del gobierno británico que condene el bloqueo de Estados Unidos a Cuba sin reservas. Les pido a todos que saluden la fortaleza, la determinación, la dignidad y el arrojo del pueblo cubano."

Sus posiciones políticas respecto a la Isla lo llevaron a suscribir la declaración La soberanía de Cuba debe ser respetada, al tiempo que exigió la excarcelación de los Cinco Héroes.

Hijo de un sastre judío, nacido en 1930 en Hackney, un barrio popular situado al este de Londres, estudió actuación en la Real Escuela de Artes Dramáticas, carrera a la que unió su militancia activa a favor de los desposeídos, en contra de la guerra en Iraq —y sobre todo frente a la política de su impulsor George Bush—, acerca de la que dijera en una masiva manifestación en tierra británica: "Es un acto de flagrante terrorismo de Estado, que demuestra total desprecio de la idea misma del Derecho internacional, una acción militar arbitraria inspirada por mentiras y más mentiras, y una grosera manipulación de los medios de información y por tanto del público".

Inscrito en el teatro del absurdo dentro de su vasta obra, se encuentran piezas como La habitación (1957), Fiesta de cumpleaños (1958), El portero (1959), La colección (1962), Los enanos (1963), El amante (1963), Regreso a casa (1965), Viejos tiempos (1971), El silencio (1969), Paisaje (1969) El fundamento (1978), Luz de luna (1994), Cenizas sobre cenizas (1996) y Celebración (1999). Su huella también la dejó en la cinematografía con los guiones de El sirviente (1963), Accidente (1967), La mujer del teniente francés (1981), Traición (1982), Diario de una tortuga (1985), y El juicio de Franz Kafka 1990). Otros importantes reconocimientos mereció, entre ellos los premios Shakespeare, Europeo de Literatura (1973), Pirandello, David Cohen, Laurence Olivier y Moliere de Honor.

Cuba respeta y agradece su legado.

(Tomado de www.granma.cu)

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24/12/2008 GMT 1

Entrega de Premios Literarios UNEAC 2008

mediaz @ 16:03

Por Alina Martínezlogo de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba

La Habana, 24 dic (AIN).—  Los Premios Literarios de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) correspondientes a este año 2008 fueron dados a conocer a las seis de la tarde de ayer martes en la Sala Villena de esa prestigiosa institución, ocasión que se convirtió, además, en motivo de encuentro para un número significativo de importantes autores de varias generaciones. 

El novel poeta Marcelo Morales ganó el lauro Julián del Casal (Premio de Poesía) por su propuesta Materia, mientras que el ya reconocido narrador Ernesto Pérez Castillo obtuvo el Cirilo Villaverde (Premio de Novela) con su obra Haciendo las cosas mal, género este que otorgó también una mención especial. 

El certamen igualmente declaró como Premio José Rodríguez Feo en la especialidad de Traducción Literaria a Jorge Miralles, quien tradujo por primera vez de forma amplia en Cuba al poeta Edmond Jabés, y realizó una convincente labor en otros textos presentados. 

Esta edición de los Premios Literarios UNEAC, la número 43, contó con un centenar de piezas concursantes; y el resto de los tribunales, en Ensayo Histórico-Social —Premio Juan Pérez de La Riva— y en Literatura para niños y jóvenes —Premio Ismaelillo—, decidió dejar desiertas esas categorías, aun cuando este último otorgó dos menciones a Subir las cumbres, de Anely Fundora, y Arpa de lluvia, de René Valdés Torres; avalando la rigurosidad de las valoraciones. 

Las obras distinguidas serán publicadas por la Editorial Unión, uno de los más importantes sellos literarios en el país. Los premios UNEAC cuentan con un aval reconocido y atesoran importantes voces literarias y piezas que enriquecen las letras en Cuba. 

Jurados:

Premio Cirilo Villaverde de Novela: Antón Arrufat, María Elena Llana y Jorge Fornet.

Premio Julián del Casal de Poesía: Luis Marré, Lina de Feria y Jesús David Curbelo.

Premio Juan Pérez de La Riva de Ensayo-histórico-social: María del Carmen Barcia, Fernando Martínez Heredia y Ciro Bianchi.

Premio Ismaelillo de Literatura para niños y jóvenes: Enrique Pérez Díaz, José Manuel Espino y Nelson Simón.

Premio José Rodríguez Feo de Traducción Literaria: Waldo González, Mayra Hernández y Juan Luis Hernández Milián. 

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Las sandalias de José

mediaz @ 14:21

Por Paulo Coelho

Hace muchos años, tantos que ya hemos olvidado la fecha exacta, vivía en una aldea del sur de Brasil un niño de siete años llamado José. Había perdido a sus padres muy pronto, y había sido adoptado por una avariciosa tía que, aunque tenía mucho dinero, apenas gastaba algo con su sobrino. José, que jamás había conocido el sentimiento del amor, creía que la vida era así y no se enfadaba por eso.

Como vivían en un barrio de gente rica, su tía forzó al director del colegio a aceptar a su sobrino, pagando sólo una décima parte de la mensualidad, y amenazándolo con protestar ante el alcalde si no lo hacía. El director no tuvo elección, pero siempre que podía les decía a sus profesores que humillasen a José, esperando que, de esa manera, se portara mal y valerse, así, de un pretexto para expulsarlo. Sin embargo, José, que jamás había conocido el amor, creía que la vida era así y no se enfadaba por eso.

Llegó la Nochebuena. Todos los alumnos fueron obligados a asistir a misa en una iglesia lejos del pueblo, ya que el sacerdote del lugar estaba de vacaciones. Por el camino, los niños y las niñas hablaron sobre lo que iban a encontrar en sus zapatos a la mañana siguiente: ropa de moda, juguetes caros, chocolates, patinetas y bicicletas. Todos iban bien vestidos, como siempre en los días especiales, salvo José, que seguía vistiendo ropa zarrapastrosa y calzando unas sandalias gastadas y demasiado pequeñas para sus pies (su tía se las había dado cuando sólo tenía cuatro años y le dijo que no le daría otras hasta que cumpliese diez). Algunos niños le preguntaron por qué era tan miserable y le dijeron que se avergonzaban de tener un amigo que vestía y calzaba de aquella manera. Como José no conocía el amor, no se enfadaba por aquello.

Sin embargo, cuando entró en la iglesia, escuchó el órgano y vio las luces encendidas, la gente bien vestida, las familias unidas y los padres abrazados a los hijos, José se sintió la más miserable de las criaturas. Después de la comunión, en vez de volver a casa con el grupo, se sentó a la entrada de la capilla y se puso a llorar; aunque no conocía el amor, ahora entendía lo que era estar solo, desamparado, abandonado por todos.

En aquel momento vio a un niño a su lado, descalzo, que parecía tan miserable como él. Como nunca lo había visto, dedujo que debía haber caminado mucho para llegar hasta allí. "Deben dolerle mucho los pies a este chico", pensó. "Voy a darle una de mis sandalias, así por lo menos alivio la mitad de su sufrimiento". Porque, aunque no conocía bien el amor, José conocía el sufrimiento y no deseaba que los demás sintieran lo mismo.

Le dejó una de sus sandalias al niño y volvió con la otra; de vez en cuando la cambiaba de pie, para no lastimarse mucho con las piedras del camino. En cuanto llegó a casa, la tía vio que su sobrino había perdido una de las sandalias y lo amenazó: si no conseguía recuperarla antes de la mañana siguiente, sería castigado severamente.

José se fue a la cama sintiendo miedo, pues conocía los castigos que le solía aplicar su tía. Se pasó la noche temblando por el miedo, apenas pudo conciliar el sueño, y cuando ya estaba a punto de conseguir dormirse oyó muchas voces en la sala de estar. Su tía entró corriendo a la habitación, preguntándole qué había pasado. Todavía atontado, José fue hasta la sala y vio que la sandalia que le había dejado al niño estaba en medio de la sala, cubierta de todo tipo de juguetes, bicicletas, patinetas, ropa. Los vecinos gritaban, decían que a sus hijos les habían robado ya que no habían encontrado nada en sus zapatos cuando se despertaron.

Entonces, apareció apresuradamente el sacerdote de la iglesia en la que habían celebrado la misa; a la entrada de la capilla había aparecido una estatua de un Niño Jesús vestido de oro, pero con una sola sandalia en los pies. Inmediatamente se hizo el silencio, la comunidad alabó a Dios y sus milagros, la tía lloró y pidió perdón. Y el corazón de José se llenó de energía y del significado del amor. (Tomado de http://ojoconelarte.cl)

 

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23/12/2008 GMT 1

Dos poemas de César Vallejo

mediaz @ 13:37

César VallejoCésar Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892-París, 15 de abril de 1938), poeta peruano considerado entre los más grandes innovadores de la poesía del siglo XX.

Los heraldos negros

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! 

 

Aparta de mí este cáliz

Niños del mundo,
si cae España —digo, es un decir—
si cae
del cielo abajo su antebrazo que asen,
en cabestro, dos láminas terrestres;
niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas!
¡qué temprano en el sol lo que os decía!
¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano!
¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno!

¡Niños del mundo, está
la madre España con su vientre a cuestas;
está nuestra maestra con sus férulas,
está madre y maestra,
cruz y madera, porque os dio la altura,
vértigo y división y suma, niños;
está con ella, padres procesales!

Si cae —digo, es un decir— si cae
España, de la tierra para abajo,
niños, ¡cómo vais a cesar de crecer!
¡cómo va a castigar el año al mes!
¡cómo van a quedarse en diez los dientes,
en palote el diptongo, la medalla en llanto!
¡Cómo va el corderillo a continuar
atado por la pata al gran tintero!
¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto
hasta la letra en que nació la pena!

Niños,
hijos de los guerreros, entre tanto,
bajad la voz, que España está ahora mismo repartiendo
la energía entre el reino animal,
las florecillas, los cometas y los hombres.
¡Bajad la voz, que está
con su rigor, que es grande, sin saber
qué hacer, y está en su mano
la calavera hablando y habla y habla,
la calavera, aquélla de la trenza,
la calavera , aquélla de la vida!

¡Bajad la voz, os digo;
bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto
de la materia y el rumor menor de las pirámides, y aún
el de las sienes que andan con dos piedras!
¡Bajad el aliento, y si
el antebrazo baja,
si las férulas suenan, si es la noche,
si el cielo cabe en dos limbos terrestres,
si hay ruido en el sonido de las puertas,
si tardo,
si no veis a nadie, si os asustan
los lápices sin punta, si la madre
España cae —digo, es un decir—
salid, niños del mundo; id a buscarla!...

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