Apuntes sobre el español de Cuba
En el artículo "Inquietudes lingüísticas cubanas sobre el español hablado en Cuba: siglo XVIII", Sergio Valdés Bernal plantea que "la historia del español de Cuba comienza con el asentamiento en nuestra Isla de parte de las huestes que acompañaron a Velásquez durante los años de conquista y colonización de nuestro país (1511-1515)".
Los colonizadores españoles trajeron consigo sus costumbres y tradiciones, e impusieron aquí su idioma con las peculiaridades dialectales que lo caracterizan. Vale destacar que en Cuba se asentaron, fundamentalmente, inmigrantes canarios, gallegos, catalanes y andaluces; o sea, que no hablaban castellano. Por tal razón, la diversidad lingüística de la Península Ibérica se traslada hacia Cuba, y ello influyó, por supuesto, en el proceso de formación de nuestro español.
Con el asentamiento de los primeros núcleos de peninsulares en tierras cubanas se inició un período de transculturación e interferencia lingüística entre los conquistadores y los indocubanos. Las relaciones de tipo socioeconómicas que surgieron entre los explotadores y los explotados sirvieron de fuente de intercambio de información. El español aprendió a reconocer y a denominar la exuberante naturaleza cubana con préstamos de la lengua de los aborígenes, el aruaco insular.
Como la mayoría de los colonizadores provenía de las zonas en que más tiempo duró la ocupación musulmana de la Península, la lengua utilizada por ellos contenía un número elevado de arabismos. En un inicio, el uso de arabismos se convirtió en un recurso muy utilizado para describir la nueva realidad americana. Sin embargo, al hacerse más cotidianos los contactos entre europeos e indoantillanos, los arabismos fueron cediendo lugar a los indoamericanismos.
A partir del siglo XVI se produce la inmigración forzosa hacia Cuba de una gran cantidad de esclavos procedentes de diversos lugares del continente africano. Estos esclavos, que hablaban diferentes lenguas, tienen que recurrir al español como lingua franca para comunicarse entre sí y con sus amos. No obstante, durante las actividades religiosas trataron de conservar su lengua nativa —la que adquiere un carácter sagrado— como forma de preservar el culto.
Así, se insertan en el habla cubana muchas voces de procedencia subsaharana. La santería, que es la religión que practica el culto de los orishas (nombre dado a las deidades del pueblo yoruba), es la que más influencia ha ejercido entre las varias traídas por los esclavos. Además, la lengua abakuá es otra que tuvo mucho arraigo no solo entre los adeptos de esta secta, sino también en las capas populares de la sociedad: muchos vocablos de esta procedencia han penetrado el léxico marginal y en algunos grupos poblacionales, donde se sienten con un marcado matiz vulgar.
A partir de los sucesos de Haití en 1791, comenzó a sentirse el influjo de la lengua francesa en el léxico cubano. Los franceses y haitianos se ubicaron fundamentalmente en la región oriental, donde conservaron por muchos años las culturas material y espiritual tradicionales; lo que se reflejó ampliamente en el vocabulario propio de esta zona.
Desde el siglo XIX la incidencia del idioma inglés es apreciable, sobre todo a partir de la consolidación las relaciones económicas entre Cuba y los EE.UU. Los puertos de La Habana y Nuevitas constituían el gran embarcadero de azúcar cubano, y estos eran frecuentados por barcos norteamericanos. También llegaron a Cuba trabajadores jamaicanos que se asentaron fundamentalmente en la región oriental y en la Isla de Pinos.
Los anglicismos penetraron en el español de Cuba, como en el del resto de los países hispanohablantes, específicamente en las esferas del deporte y de la técnica, donde muchos vocablos han sido asimilados y adaptados a la fonética y grafía españolas.
Características del español en Cuba
En Cuba existe una modalidad de lengua española que toma al español estándar como norma lingüística. Por español estándar se entiende aquel que se emplea en América de manera general. Con este mantiene semejanzas y diferencias.
Ahora bien, todos los acontecimientos históricos y sociales antes mencionados sirvieron de elemento matizador y diferenciador de la variante cubana de lengua, la que, a su vez, refleja, en sus peculiaridades, todo ese proceso de mestizaje biológico y cultural que devino gestor de la nación cubana. Lo anterior ha dado lugar a que la variante de Cuba presente ciertas peculiaridades específicas, fundamentalmente en los planos léxico y fonético.
En sentido general, en Cuba existe una esencial homogeneidad. El sistema fonológico, el morfosintáctico y aun el léxico son básicamente los mismos. Sobre todo en el habla culta, que es la que menos varía.

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Estimada María Elena:
Nuevamente he disfrutado de una nota de su blog. En otra oportunidad le he contado que soy periodista y profesor universitario, por lo que en mis clases trabajamos mucho el tema del idioma. En Argentina, tenemos incluso diversidad de castellano de acuerdo a las zonas geográficas. En la cuencia rioplatense, por ejemplo, tenemos vocablos y términos muy parecidos tanto los bonaerenses como nuestros hermanos uruguayos. En el caso nuestro, la alta inmigración italiana ha hecho que el trato sea mucho más "confianzudo", por lo que tuteamos rápidamente y usamos el tan conocido por Uds, "che". Respecto a este último, tenemos que hacer una salvedad. Las clases populares la usan al empezar la frase, como forma de probar el canal comunicativo. Las clases altas, en cambio, lo usan al final, como forma despectiva hacia alguien que consideran de clase social inferior.
La despido con el agredecimiento habitual por sus aportes.
Desde Buenos Aires, Daniel do Campo Spada.
Daniel do Campo Spada | 14-07-2008 - 04:20:48 GMT 1 #