Juegosolimpicos.com
Beijing marcará un antes y un después en el mundo de la información.
Casi tan veloces como las zancadas de Tyson Gay, las brazadas de Michael Phelps o las gambetas de Lionel Messi. Así avanzan internet y el entorno digital hacia Beijing 2008 para establecer a partir de estos Juegos Olímpicos un nuevo modo de comunicación en lo relativo a acontecimientos deportivos de magnitudes universales. Nada será como antes a partir del 8 de agosto, cuando además del comienzo de las competencias se certifique que el poder de la tecnología ya no estará sólo al servicio de quebrar récords y acaparar medallas. Habrá un caudal informativo inédito que, entre tantas herramientas, explotará, como lo indican los 120 mil blogs que se generan por día y que forman parte de las 112 millones de bitácoras que se desparraman por la web.
La cadena televisiva norteamericana NBC, mesías del Comité Olímpico Internacional (COI) a razón de los 2 500 millones de dólares que desembolsó para tener otra vez los derechos exclusivos, puede ser tomada como ejemplo de lo que marcará este nuevo fenómeno de la comunicación. De las 3 600 horas de competencias que registrará, solo 1 400 serán subidas a la pantalla tradicional. El resto estará a disposición de los usuarios gracias a un convenio con Microsoft (ver aparte) que permitirá que cada uno arme un menú preferido de lo que ocurra cada día en Beijing. Los resultados marcarán la tendencia de aquí en más.
Es verdad que la NBC carga con dos fracasos en Juegos que —como estos— se desarrollaron con los norteamericanos durmiendo. Seúl 1988 resultó un fiasco en cuanto a un rating que ni siquiera se salvó por aquella final de los 100 metros que Ben Johnson le ganó en la pista a Carl Lewis y que después la perdió en los controles antidoping. Y en Sydney 2000 recibió numerosas críticas por la decisión de programar compactos en diferido.
Ahora, gracias a internet, donde todo se puede guardar y conservar, el escenario es otro y marcará un antes y un después. Para ello, la NBC ya tiene online desde hace un buen tiempo su sitio nbcolympics (www.nbcolympics.com).
La misma línea han seguido los grandes diarios del mundo. Ya no hay lugar solo para los tradicionales suplementos de papel. Hoy, los blogs permiten incorporar textos, audios y videos. Y por eso algunos como el New York Times (http://olympics.blogs.nytimes.com/), el francés L’Equipe (http://www.lequipe.fr/ Jo/HOME_JO_08.html), el inglés The Guardian (http://www.lequipe.fr/Jo/HOME_JO_08.html) o Marca de España (http://marca.com/pekin08/camino-pekin) han optado por otras vías que permiten llegar a mucha más gente. Hay, en ese sentido, un antecedente reciente: el británico The Times no contrató a Rafael Nadal en Wimbledon para que tuviese una columna en la versión de papel. Lo hizo para que escribiera en un blog, que tuvo una infinita cantidad mayor de entradas que la venta de diarios.
De ninguna manera significa decretar la muerte anticipada de los diarios de papel, como desean los fanáticos de internet. De hecho, esta nota está siendo escrita en un medio de papel. Pero también hay que apuntar que mientras los alumnos de segundo año de DeporTEA produjeron íntegramente esta revista, al mismo tiempo crearon 69 blogs en sus clases de Periodismo Digital. Que se entienda bien: 69 nuevos medios propios que no dependen de ninguna de las consignas que bajan las empresas periodísticas. Evidentemente, algo está cambiando.
Tampoco esto implica que hay que archivar las recetas del periodismo tradicional. En ese sentido, los manuales de Periodismo están más vivos que nunca. En la web también es necesario e indispensable que se tenga en cuenta ante todo al lector, que en cada línea haya un dato, que se evite la sanata, que el periodista no se ponga nunca como principal protagonista, que no ocupe lugares que no le corresponden y que se revalorice la crónica, la descripción, la opinión y la investigación.
Así como el lector tiene que hacer de ahora en más un fuerte ejercicio para elegir qué escoge ante tanta información, los que participamos del mundo del periodismo —sobre todo los que tenemos la tarea de enseñar en escuelas y universidades— debemos comprender que estamos ante un nuevo fenómeno. Volvemos a los manuales: el Periodismo no contempla la soberbia ni la pereza. Y, se sabe, la lucha siempre es más fructífera si se la da desde adentro y no desde el cómodo papel de espectador. Tampoco se trata de aceptar el modelo económico de las empresas que pretenden en su único objetivo de abaratar costos que los periodistas nos transformemos en fotógrafos y camarógrafos. Esa es otra batalla.
También habrá que evitar caminar por los extremos. Ni tomar partido por aquellos que sostienen que no existen los que no tienen un blog ni por el eslogan “cualquier pelotudo tiene un blog” que lanzó José Pablo Feinmann vaya a saber uno bajo qué concepto supuestamente intelectual. En ambas posturas hay algo de verdad: cualquiera puede tener un blog y cualquiera que se precie de periodista no puede ignorar esta realidad.
En la Argentina, como se sabe, todo cambio tarda en llegar. Aquí recién se está a punto de concretar en los medios más grandes la fusión entre las redacciones del papel y digital, algo sobre lo que habrá que estar en guardia por lo apuntado antes. Por eso, hoy este escenario que se está planteando en otros lados todavía no arribó a estas tierras. Las coberturas, por ahora, siguen siendo las de siempre: rescatar cada cuatro años infografías de archivo, apelar a los textos que contienen solo lo elemental o poner frente a las cámaras a alguien que habla de todo y de todos 24 horas sin parar.
“¿Qué significan unos Juegos Olímpicos en la era digital? En primer término, velocidad. Están las herramientas dadas para una cobertura al instante, con muchos datos irrelevantes, pero que suceden ahora y se pueden transmitir”, sostiene el periodista Marcelo Gantman, quien hace punta desde su blog (www.gantmanblog.com). No es el único. Muchos otros habitantes de la blogosfera (otro ejemplo: www.ticespor.blogspot.com) marcan amplias diferencias con los grandes medios.
Las reglas también cambiaron en la publicidad. De hecho, en la Argentina la inversión de las empresas será muy inferior a la que, por ejemplo, hicieron en el Mundial de rugby. Hay otra orientación. Telecom, uno de los sponsors de la delegación argentina, prefirió gastar en dotar a los deportistas de todos los instrumentos tecnológicos para estar informados: wi-fi en el Pabellón que ocuparán en Beijing, computadoras y celulares para todos.
Y en Beijing, donde hay sospechas sobre qué se podrá decir y qué no, no solo por el régimen chino sino por la censura que impone el mismo COI, ya está instalado el dispositivo para que en 100 kilómetros a la redonda cualquiera se pueda conectar a internet gratuitamente. El desafío está abierto a todos. Sería un desperdicio quedarse afuera.
Nota publicada en el número especial de la revista La Final, editada por TEA y DeporTEA. (Por Jorge Búsico. Fuente: ANC-UTPBA)

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