Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

letraSSueltas
Desde Santa Clara, Cuba.

11/09/2008 GMT 1

El vestuario de las palabras (II): aliados innegables

mediaz @ 17:03

“Mis hijos no tienen faltas de ortografía y en los tiempos que corren eso es increíble”, aseguró Blanca Sorribes Amores, madre de Eduardo y Alberto Fernández, alumnos de la enseñanza técnica y profesional, y de 6to. grado, respectivamente.
palabras

“El más pequeño ha tenido mucha suerte —dijo—, pues hasta 3er. grado tuvo una maestra emergente magnífica, hija de educadores y con una verdadera vocación para el magisterio. Luego, en 4to., cambió el ciclo, el docente, y la situación fue otra. El nuevo educador presentaba dificultades para escribir correctamente. No me gustó y preferí trasladar de escuela al niño”.

Licenciada en Biología y especialista en Relaciones Públicas del Jardín Botánico Nacional, Blanca señaló que la preocupación de los padres y la colaboración con la escuela es de suma importancia para el aprendizaje de los pequeños.

“Conocer la lengua materna es esencial —subrayó—, porque de ella depende poder leer, escribir y comunicarse bien durante toda la vida. Por lo tanto, no concibo que un profesional tenga una ortografía deficiente, sobre todo en este país, que se ha propuesto universalizar los estudios superiores.

“Es necesario que los padres revisen las libretas de los hijos, los ayuden a hacer las tareas, aunque es cierto que no todos tienen una buena ortografía.

”Tampoco puede suceder que la escuela se desentienda de algunos aspectos y todo recaiga sobre la familia. La primaria, por ejemplo —de la que mejor te puedo hablar ahora— cuenta con cuadernos para la caligrafía y libros para practicar la ortografía. A veces ocurre que se termina el curso y los niños no los han utilizado. Entonces me pregunto: ¿los maestros no se dan cuenta de esto?”, enfatizó Blanca.

Donde todo comienza

Con seis años de experiencia en la escuela primaria Felipe Poey y un gran amor por su trabajo, el maestro de formación emergente Isaac Valdés Batista, quien impartió el pasado curso el 4to. grado, considera que los problemas ortográficos golpean hoy la enseñanza primaria, nivel donde se adquieren los conocimientos básicos.

“Si aquí se empieza a escribir mal, la dificultad se sigue arrastrando —dijo Isaac—, por lo que el trabajo es fundamental en este nivel. Es necesario subrayar los contenidos, las reglas. Por eso siempre les recuerdo a mis alumnos que antes de b y p se escribe m. Y cuando la acción sistemática del maestro no logra erradicar los errores de los estudiantes, entonces debe hacerse una labor correctiva, repitiendo la palabra tres veces, haciendo oraciones”.

¿Cómo trabajas la ortografía? ¿Tienen dificultades tus alumnos?

“Mis niños no tienen grandes faltas de ortografía, no escriben en bloque ni tienen escritura fragmentada, dominan sus reglas ortográficas, mas esta situación no es la que predomina, según aprecio, cuando dialogo con educadores, incluso de otros niveles y enseñanzas.

“El sistema para trabajar la ortografía es atractivo. Una clase de Español se puede dedicar únicamente a este objetivo. Pero también podemos ejercitarla en las demás asignaturas: Matemática, Educación Plástica, El mundo en que vivimos.

“Por otra parte, la familia no debe estar ausente de estos propósitos. Hay que sentarse con los hijos en los hogares, revisar libretas, verificar si lo que han escrito durante esa jornada es correcto”.

¿Qué causas atribuyes a este mal?

“Creo que una de ellas es la rápida preparación que recibimos. Los planes emergentes de formación de maestros no han posibilitado —ni se puede hacer por los problemas de cobertura— un proceso de selección, en el cual se incluyan los estudiantes de mejor índice académico, pues la gran mayoría de ellos se inclinan hacia otras carreras.

“Educación es una profesión que requiere tiempo. En ocho meses puede prepararse un facilitador de conocimientos básicos, pero no un educador”.

Tarea larga y ardua

Sin duda, los resultados académicos de los niños —sin pretender ser absolutos— dependen mucho de la preparación del docente y, por supuesto, del apoyo familiar. Tatiana Bocourt Salabarría, quien imparte las asignaturas de Español y Literatura, y Lengua materna, en la escuela de formación emergente de maestros primarios 8 de Octubre, ubicada en el Cotorro, en esta capital, expresó que no se puede perder de vista que estamos ante un joven de apenas 19 años.

“Es un muchacho que dio el paso al frente, pero tiene edad para estar sentado en un aula recibiendo información”.

Tatiana reconoció que existen maestros en formación con dificultades ortográficas, a veces fatales, por lo cual se está trabajando en eso y los programas están sufriendo transformaciones de acuerdo con las necesidades.

“Esto es un problema que no debe darse en la escuela, y mucho menos en la primaria, donde el niño comienza a adquirir patrones, tanto visuales como auditivos, y puede seguir arrastrando esos errores hacia otras enseñanzas”.

Enamorada de su trabajo y de la especialidad a la cual se dedica, Tatiana señaló que a partir del diagnóstico que se realiza se traza un plan de medidas para cada profesor novel. “Los maestros en formación se han ido sensibilizando con esta situación; no obstante, es una tarea ardua y larga.

Ellos entran al centro con muchas dificultades, y luego van sintiendo la necesidad de cambios”.

Otra arista del asunto la ofreció Mayté Jiménez Rivero, del Grupo de Evaluación de la Calidad de la Educación, del Instituto Central de Ciencias Pedagógicas.

“A veces —dijo— el alumno dice amol, comel, pero ¿por qué sucede esto?
Es evidente que la dificultad se encuentra en cómo se pronuncia la palabra, pues los niños escriben tal y como la oyen en la casa y en la escuela.

“Con independencia de que los educandos no tienen hábito de lectura ni costumbre de revisar lo que escriben, y muchos no son apoyados en el hogar, también el maestro debe tener mucho cuidado al escribir en la pizarra, pues está fijando un modelo.

“Resulta esencial no solo trasmitir el conocimiento. Es fundamental que cada estudiante reflexione y piense sobre el contenido. ¿Cómo en Español no va a haber razonamiento? Hay que aprender las reglas ortográficas, pero también saber aplicarlas”.

¿Cuáles son las causas para que los muchachos de hoy presenten tantos problemas ortográficos?

“Hay que partir de que estos jóvenes no han tenido la misma atención de generaciones precedentes, y no me refiero solo a la escuela. En mi época de estudio, por ejemplo, había una mayor exigencia. Ahora se observa desinterés, no tienen hábito de lectura”, respondió Tatiana.

“No obstante, puedo asegurar —continuó— que la formación es emergente, pero a su vez exigente. Si tienes 17 años y llegaste a esta edad con problemas ortográficos, en ocho meses es difícil erradicarlos de una vez. Lo primero es sensibilizar a estos jóvenes con sus dificultades, darles las herramientas para que puedan ir suprimiéndolas, y nosotros, a partir del diagnóstico, proporcionarles una atención más directa”.

Aficionada a los diccionarios y a cuanto libro dedicado a la gramática y la ortografía existen, Karen de la Vega Hernández resultó en diciembre último ganadora de la octava edición del Concurso Iberoamericano de Ortografía, que tuvo lugar en República Dominicana.

Y aunque el premio fue compartido, además, con España, México y el país anfitrión del evento, la satisfacción fue enorme, pues era la primera vez que Cuba quedaba en primer lugar.

Egresada en el curso anterior del Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Vladimir Ilich Lenin, Karen está consciente de que ese reconocimiento premia, en primer término, su esfuerzo individual, pero también el de su familia, sus maestros y demás colaboradores.

“El primer concurso al que asistí estando en primaria fue, precisamente, de Ortografía. Mi abuela me inculcó la preocupación por escribir bien, ella revisaba las libretas, también las de mi hermana, y cuando encontraba faltas las escribía y las guardaba debajo del mantel de la mesa, para luego repasárnoslas. Eso se fue convirtiendo en una tradición.

“Ya estando en la Lenin, le cogí el gusto a leer los diccionarios. Hoy muchas personas no los utilizan y se apoyan en los softwares de las computadoras.
Eso es un error, en estos libros está todo lo que nos puede ayudar a tener una ortografía correcta, lo que para mí significa tener una buena carta de presentación”.

(Por Alina M. Lotti. Tomado de: www.trabajadores.cu)

Comentarios

No hay Comentarios »

Dejar un Comentario


<a href> <em> <blockquote> <strong> <cite> <code> <ul> <li> <dl> <dt> <dd>

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis